Celebrar el placer, la alegría y el derecho a existir plenamente como uno mismo.
El proyecto se centra en documentar las vidas de inmigrantes, personas queer, trans y otras afectadas dentro del contexto sociopolítico actual de Estados Unidos y sus fronteras.
El objetivo es visibilizar no solo la adversidad, sino principalmente la profunda resiliencia, el amor y la alegría que continúan definiéndonos.
¿POR QUÉ ESTOY HACIENDO ESTO?
Para celebrar el placer, la alegría y el derecho a existir plenamente como uno mismo. Frente al borrado y la invisibilización, afirmar que merecemos alegría y placer. Y porque necesitamos documentar cómo sobreviviremos a este momento.
Carol “La Champi” Lo que me ha ayudado a seguir adelante ha sido conectar físicamente conmigo misma a través del ritmo, zapateando al compás (como artista de flamenco). Es mi momento diario para mí y mi forma preferida de meditación. También me mantengo anclada gracias a los ritmos simples y placenteros del hogar: la alegría que me da nuestra divertida colección de gatos y perros, y la calma de comenzar el día compartiendo el café de la mañana con mi esposa. Ella es mi persona y mi lugar seguro; juntas encontramos la fuerza para enfrentar el mundo.
Minnah "La alegría de construir afectos, tejer comunidad, "hacer kin" y el cuidado mutuo es lo que me permite sobrevivir aquí en el epicentro del exterminio. Creer que otro fin del mundo es posible y abrazar la digna rabia como potencia para hacer frente a los horrores de esta era. El arte, escribir, devenir análogx ante el extractivismo digital y volver las manos a la tierra son mis pequeños actos de resistencia."
Jackie Han “Durante gran parte de mi vida, busqué la validación de los demás — una búsqueda que, silenciosamente, fue desplazando las cosas que realmente me daban alegría, como las conexiones significativas a través de la fotografía. Dirigir mi atención hacia mi interior ha sido un acto de resiliencia, y así es como me encuentro hoy: presente, creativa y llena de alegría.”
Elliot “Lo que me llena de alegría es saber que, al acercarme a los 70 años, mi comunidad es más fuerte, más sabia y más compasiva de lo que jamás había experimentado individualmente como persona queer. Hemos aprendido, a través de tantos desafíos —desde las cacerías de brujas del macartismo, la resistencia de Stonewall frente a la opresión policial, la revolución sexual, la pandemia del sida, la inacción gubernamental y los intentos actuales de borrar nuestra historia— a cuidarnos mutuamente y a defender nuestros intereses de maneras profundamente personales y políticas. De hecho, cada día nos impulsa a crear espacio para valorarnos y sostenernos unos a otros dentro de la solidaridad de un abrazo más fuerte.”
Andrea “Ahora lo que me mantiene viva y bien es saber que me rodeo de gente que admiro, que me hace sentir apreciada y yo les aprecio mucho. Que me puedo dedicar a lo que me gusta, que mi vida gira alrededor de la foto y ser parte de comunidades de personas como yo. Que a pesar de todo el miedo, podemos encontrar un momento de felicidad entre nosotros”
Xóchitl Quetzal “La verdad, yo solo hago mi trabajo en lo que el mundo se va al carajo, aprovecho para escribir sobre lo cotidiano, sobre lo que nos saca una sonrisa, sobre esas pequeñas cosas que valen la pena, aquí estoy por la promesa en tu persona y en la mía, porque sea como sea tenemos que seguir y si nos va a llevar la incertidumbre, en una de esas que nos lleve cantando.”